ORGANIZACIÓN COMUNITARIA ANTE EL COVID_Red de Abordaje Comunitario en Villa La Angostura.

 Villa La Angostura. Coordenadas: 40º45'18" S -71º 31' 40" O

 

TE SUMÁS 2

 

Algo cambió en la percepción del paisaje en “el paraíso” cuando en junio de 2011, una fisura del Cordón Caulle Puyehue dejó escapar parte de su material ígneo. No sólo fueron toneladas de arena y ceniza volcánica; un territorio no es más que espacio sin la presencia de quienes lo habitan. Para quienes lo habitan, el modo de vida cambió drásticamente en el correr de pocas horas; todo en el afuera se había modificado, pero en el adentro también: la única certeza era la incertidumbre. La falta del paisaje referencial caló hondo en la memoria identitaria de la población; además de víveres, créditos y asistencia sanitaria, había que acompañar e intentar sanar esa pérdida indescriptiblemente humana y fuera de las estadísticas. Aquél evento dejó en claro que a la Naturaleza no le importaba condición alguna de sus habitantes: cubrió a todxs por igual; todxs de un único color gris. La sociedad se organizó de manera comunitaria y fueron sumándose vecinas y vecinos con personalísimas  capacidades puestas al servicio de un bien común.

Una década después, una situación sin precedente en el registro histórico de la humanidad, nos vuelve a poner a las puertas de la incertidumbre. Una diferencia radica –quizá- en que aquella vez, desde cualquier parte del globo tarde o temprano podrían ayudarnos. Otra –seguro- es que poco ha cambiado el paisaje externo y se hace invisible aquello que nos iguala: la vulnerabilidad.

Esta vez, a escala mundial somos parte de la discusión y creación de herramientas con las que intentaremos dar solución a lo posible. Lo posible, en las comunidades pequeñas es lo cercano, lo conocido dentro de lo incierto, lo que está dentro de ese espacio donde construimos nuestro rasgo territorial, nuestra identidad. Y en este sentido, Villa La Angostura, pese a sus variados antagonismos sociales, demostró que uno de sus atributos es la solidaridad y la capacidad de organizarse comunitariamente ante una adversidad generalizada que deja en claro que nadie queda excentx a la amenaza de un virus.

 

gráfico cutral có

 

 

Un proceso de construcción permanente: la red social.

 

“Es evidente que actualmente no puede haber medicina sin medicina social, y no puede haber medicina social sin una política social del Estado” –parafrasean los doctores Esteban Manoukian[1] y Martín Sapag[2] en su nota del 13 de enero en Va Con Firma. Con un claro posicionamiento político basado en la ética del reconocimiento de la interdependencia y la solidaridad social (en criollo: lo contrario al “sálvese quien pueda”). Sapag  desarrolló un proyecto escuchando las necesidades de las comunidades en las que trabaja y Manoukian le habilitó el espacio de la comunicación y la difusión. Refieren el antecedente de las localidades de Cutral Có y Plaza Huincul que ya en septiembre de 2020 tenía el índice más alto de Covid-19 de la provincia. Trabajadorxs de la salud alertaron a las autoridades con poder de decisión, pero no encontraron la respuesta deseada; buscaron entonces trazar un camino propio, pero organizado. “Partieron de asumir –señalan- que una pandemia es un evento excepcional, biológico y social, que impacta sobre una comunidad generando un daño de tal magnitud que ningunx de lxs actores involucradxs puede, en soledad, hacer frente al problema con dignidad y posibilidad de éxito”.

Tres premisas orientaron las acciones del incipiente grupo: se podía y valía la pena trabajar en prevención; no solamente desde Salud; la ola pandémica necesitaba la organización y disposición de muchas personas y varias instituciones. Sólo así podría neutralizarse un avance devastador.

“La noción de red social implica un proceso de construcción permanente tanto individual como colectivo”, argumentan citando a Dabas. Trabajar en red tiene ventajas en cuanto a partir de un propósito común, con posibilidad de gestión, optimización de recursos de todo tipo, flexibilidad y rapidez de respuesta. En el caso citado, la RAC (Red de Abordaje Comunitario) se armó en equipos de cinco voluntarixs cuyo referente es personal de salud del hospital. Sapag y Manoukian apuestan a revertir desde la acción comunitaria el avance de la pandemia; señalan que es posible si se tiene la disposición de transitar aprendizajes necesarios para la subsistencia y el sumaj kausay. Que no es otra cosa que el buen vivir, base de la organización social de los pueblos originarios.

 

 

transmisión comunitaria

 

“Yo llevo la salud a todos lados. Para mí, la salud está en el trabajo, en la familia, en las reuniones sociales, en el barrio. La salud es una responsabilidad social” –dice Marcela Ramírez, enfermera en el Centro Margaritas, dependiente del Hospital Zonal Oscar Arraiz. Cuando le pregunto cómo se originó la experiencia de la RAC en Villa La Angostura, hace mención del primer brote importante que hubo en noviembre pasado (que obligó a aislar al pueblo por cuatro días) con medio centenar de casos positivos.

Laura Jaramillo, Jefa de Área “Sector Final” (desde donde se organiza el trabajo de consultorios externos, farmacia, laboratorio, rayos y trabajo en territorio sobre la prevención del hantavirus), recuerda en cambio el evento del primer caso –un residente del Hogar de Adultos Mayores- que tuvo esta comunidad y que dio falso positivo. El impacto fue fuerte en la población ante el hallazgo, pero mucho más lo fue dentro de la micro comunidad del Hogar por el temor que generó la noticia. Que fuera “falso positivo” no tranquilizaba al resto de residentes ni a sus familias. Y esto movilizó al personal de salud que concurrió a asistir y dar  información  precisa sobre el tema.

Ambas coinciden sí en que el sistema formal de salud comenzó a preguntarse qué tanto estaba preparado para afrontar un suceso mayor.

 

La RAC en Villa La Angostura: una decisión política.

 

A diferencia de la experiencia de Cutral Có, la convocatoria a la comunidad surgió de trabajadoras del Hospital Oscar Arraiz. La enfermera Marcela Ramírez, la doctora Silvia Lusardi[1] y la licenciada Laura Jaramillo, la lanzaron en la primera quincena de diciembre a través de la página de Facebook del hospital. La primera vez concurrieron media docena de postulantes. No había muchos casos; Villa La Angostura parecía una burbuja donde el virus –tal vez- no se interesara en llegar.

El aumento de casos se dio de manera estrepitosa. Fue necesario intensificar la apuesta y reorganizar la propuesta de funcionamiento para que su implementación resultara efectiva. Después de Navidad se dieron a la tarea de multiplicar el cuerpo de voluntarixs; elaboraron afiches propios y los publicaron en sus propias redes.  Hoy hay ochenta y ocho inscriptxs que se van activando de a poco. Sin embargo, hace falta más gente. La RAC es un movimiento comunitario, organizado, independiente; cuenta con una característica relevante para no confundirse: es un grupo de voluntarixs que se une para ayudar a la comunidad y trabajar en la medida de lo posible armónicamente, coordinado con el hospital. Así como no responde a dogmatismos religiosos, tampoco se allana a lineamientos partidarios ni a una verticalidad empresarial privada o estatal, aunque todas estas variables conviven en ella. Pero sí se respalda en las herramientas que el Estado pone al interés del bien común y a la decisión política de participar de una construcción comunitaria al servicio del/a otrx, que se haya en situación de vulnerabilidad.

En aquella ocasión se aprovechó el tiempo para la capacitación, establecer contacto con otras experiencias, armar los equipos, su coordinación, iniciar un primer abordaje en parejas con visitas domiciliarias. En síntesis, para darle una estructura propia a la naciente red.

 

qué es la RAC

 

 

 

 

Voluntarixs

 

Fue en ese tiempo que se anotó en el formulario difundido, Marina Pirén Cornelio Comillan (19); en el transcurso, la sorprendió el virus y no pudo iniciar el voluntariado.

En el teléfono, su voz suena agitada; se lo hago notar. “Queda agitación; esa fatiga, decaimiento. Empecé con síntomas el 26 de diciembre. No fui al médico, aunque nos aislamos las tres contagiadas que estábamos en casa (su mamá y su abuela materna). Mi nexo fue mi abuela paterna, que murió (fue la primera fallecida por COVID en Angostura)”. Cuando al fin recurrieron al hospital (una semana después de iniciados los síntomas), el deterioro general de salud era notable. “Llegué al día catorce y no pude ser dada de alta porque tuve síntomas nuevos. Esto no afecta solamente lo físico, también a la salud mental, espiritual; el ánimo y las emociones son muy cambiantes. Te viene una opresión que no sabés si te vas a despertar al otro día; especialmente a la tarde… En nuestro caso estábamos todas aisladas, todas solas. Mis abuelas y mi mamá internadas, yo en casa y cuidándome, mi papá con el dolor enseguida de haber perdido a su madre. A veces me perdía en mi casa, en mi habitación… La misma mente divagaba, no sabía dónde estaba. Estábamos en paz, porque pudimos de alguna forma despedir a mi abuela, pero fue un proceso donde tuve que suprimir todo el adentro”.

“Al hospital –responde- no fuimos antes (y en eso nosotras estuvimos muy mal) porque teníamos miedo. Había muchas cosas que se decían… mucha mala información en la tele. La desinformación al temor, lo hace más grande”.

Admite que le hubiese ayudado mucho si la RAC estuviera funcionando cuando vivió su trance. “Justo cuando caímos en este proceso se estaba formando y yo, cuando pude, volví. Porque en la RAC hacemos un acompañamiento más humano, no sólo para saber cuántos son o si están cumpliendo el aislamiento, acompañamos para que la gente no esté sola. A mí, en lo personal, me ayudó mucho mi fe en Dios, le pedí y le recé mucho para salir de esto. Mi cuerpo está cansado porque él se está defendiendo del virus. Cuando empecé con los llamados, la semana pasada, lo mejor fue sentir el agradecimiento de la gente porque alguien llama preguntando con verdadero interés y eso lo valoran y hace bien; una se olvida un poco de lo propio. A mí me ayudó estar ayudando a otras personas; fue ayuda con reciprocidad”.

Muchas de las personas que participan en el voluntariado, trabajan en relación de dependencia. Cuando llegan a sus hogares inician la tarea de llamar por teléfono (desde sus propias líneas) a lxs pacientes que se les asignaron. Sus celulares permanecen disponibles para las personas en aislamiento que requieren de ayuda.

Algunas son pacientes que atravesaron la enfermedad y fueron dadxs de alta. Otras son personas solidarias por naturaleza, movilizadas por la necesidad de otrxs. Todas cuentan con capacidades que ponen al servicio de la red para acompañar a quien lo necesite. Desde organizar desayunos solidarios; realizar trámites, compras y aprovisionamiento de alimentos, elementos de higiene, medicamentos; impartir reiki o brindar servicio de mediación entre las partes en conflicto; ocuparse de diseño, material audiovisual o difundir información sobre la red; realizar tareas administrativas, formarse, actualizarse con datos oficiales y firmar el acuerdo de confidencialidad.

Cada semana se pacta un horario para el encuentro donde se realizan ajustes y se pone en conocimiento de la RAC las acciones realizadas o las necesidades relevadas. Nadie expone casos dando datos de pacientes a su cargo. En caso de dificultades puntuales se recurre a las personas referentes cuyo compromiso está dado por el secreto profesional.

 

zoom 2

 

Marilé (María de los Ángeles Alarcón, 66), es abuela y se lesiona por jugar con sus nietxs. Vital e inquieta, hace que conversar con ella sea detenerse a contemplar y disfrutar el momento. Fue ella quien me “reclutó” y me mandó a realizar el curso de formación de la Fundación Huésped, algo que a mí me llevó cuatro días y a ella solamente una tarde. Ella fue una de las primeras en acudir al llamado. “Los primeros días de diciembre fuimos Emilio, yo y dos chicas más. Nos pasaron pacientes, hicimos el curso para saber cómo era el tema del aislamiento, cómo tratar la basura. Después se sumó José Pueyrredón (referente del Ministerio de Ciudadanía de la provincia del Neuquén) y él nos ayudó con todo lo tecnológico”.

Poniéndole ganas a todo, como dice, no deja de preocuparse por la falta de respuesta solidaria de algunas personas. “Yo no sé, Vivi, en 2011 estuvimos casi seis meses con barbijo… No entiendo el pensamiento de la gente que te dice: yo no me lo pongo, es mi decisión. ¿Qué le pasa a esa gente? Cero empatía. Y después te saltan los casos como si nada; el 31 de diciembre teníamos ciento veinticinco casos ¡y ayer (19/1/21), quinientos veintisiete! Mirá, en mi barrio está la verdulería “Josecito”, él pone un cono de vialidad en la puerta y hay un cartel que dice tres personas y con barbijo. Entonces vienen, ven el cartel, ven el cono y quieren pasar igual. Y tiene que salir él y decirles que no, que salgan. Y esto lo hace porque tiene conciencia, se cuida y también cuida a lxs demás. Pero yo sé que hay personas que dieron positivo y atienden sin ningún cuidado”.

Ella no tuvo Covid; cuando le pregunto por qué ingresó, responde: “Siempre fui buena oreja, sirvo para escuchar. La semana pasada me tocó llamar a una amiga y a un amigo de mi hijo; me conocieron la voz y se pusieron muy contentos. ‘Sos una genia, Marilé’, me decían. Y ahí, como te conocen, aflojan y podés hablarles y te entienden. Estos encuentros te van moviendo la vida y no te dejan bajonear”. Por razones como ésta, los grupos de voluntarixs están armados en relación a los lugares que habitan: sus barrios, sus calles, sus vecinxs.

“Hasta la semana pasada éramos 79, pero a raíz de las visitas a las radios (FM El Orejano, FM La Jungla, FM Radio Andina y radio Municipal), llamaron para pedir el formulario, ¡y a mí me da una felicidad…!”

 

AGRADECIDO  AGRADECIMIENTO

 

Emilio Casares (63) tampoco tuvo Covid; realizó una experiencia previa en Bariloche, que se basaba más en el control que en el acompañamiento. “No nos toca ser policías, estamos para acompañar. Por eso me fui. Hoy ese grupo no existe allá”. Hace aproximadamente un año forma parte del equipo de mediación comunitaria, para el cual también hubo formación de sus componentes. En la localidad les tocó intervenir algunas veces, siempre en espacios propios y con sus propios medios.

“Cuando asistí a la convocatoria, me encontré como primera cosa, un espíritu de trabajo y colaboración lindísimo; gente abierta, dispuesta… Mucha escucha. Se valora el potencial de lxs voluntarixs que forman el equipo. El grupo de gente es fantástico; está 24x24 y con buena disposición. Tuve temor al principio sin saber con qué me iba a encontrar al hacer los llamados, si podría hacerlo; pero en general la gente agradece y valora que se la llame que se les informe y saque las dudas. Me pasó sí, que algunas personas prefirieran hablar con un médico antes que conmigo, y eso es fenómeno. Cuando empezás a preguntar, te metés en la intimidad de la gente. Si alguien te dice que no se relacionó con un positivo dentro de la casa, aunque te resulte extraño, tenés que creerle y pedirle que de todas maneras extreme los cuidados. Hace diez días nos empezaron a derivar casos positivos en aislamiento domiciliario”.

Los casos se clasifican en dificultad leve, media y alta. De los primeros y sus contactos estrechos se ocupa el equipo de la RAC. Excepcionalmente, con supervisión más estrecha de referentes, casos de complejidad media. En tanto, las clasificaciones media y alta son tratadas por equipos profesionales.

Como el resto, Emilio presenta las demandas y dudas de sus casos a la red; reflexiona en lo vertiginoso de la tarea: “un tema que era ‘un tema’ desaparece y aparecen cuarenta y tres temas nuevos”.  Cuando le pregunto por qué se metió en esto, dice: “porque he descubierto que colaborar y ayudar a las personas es algo que me gusta. Vibro lindo”.

 

zoom 3

 

 

 

El respaldo institucional

 

Con experiencia en el abordaje en territorio para prevención y tratamiento del hantavirus, Laura Jaramillo vio el beneficio de adecuar el programa a la situación del Covid, sin perder de vista que quien trabaja es sujeto de derecho. El esquema abarca organización, comunicación, atención; y demanda trabajo interinstitucional e interno.

“Llegado el momento de abordaje a lxs pacientes, nos dimos cuenta que tuvimos intensidad en la demanda”. A la par, recibieron propuestas de colaboración y entendieron que la ayuda debía ser sistematizada.  Estudiaron la situación epidemiológica en la zona, mantuvieron reuniones virtuales con referentes de otras localidades y comenzaron a sumar voluntad y participación de otras instituciones: Bomberos Voluntarios de VLA, Rescate de VLA, Dirección de Parques Nacionales, Municipio, COE, y la naciente RAC. Los primeros colaboran con el traslado de las pacientes que deben ser internadxs o llevadxs a la morgue. Las dos siguientes se ocupan de albergar (Cabañas de ISSN y Planta de Campamento Nº 3) a casos positivos y contactos estrechos que no tienen forma de aislarse de la familia en sus propios domicilios, sumando seguridad, higiene y provisión de alimentos secos y artículos de primera necesidad. En el CET, funciona la Sala de Situación (que se mudará próximamente), donde se resuelve la administración, otorgando altas, proveyendo de certificados, recibiendo llamados, distribuyendo los seguimientos de pacientes. Participan también centros de salud, laboratorios y medicina privada.

 

TELÉFONOS SALA DE SITUACIÓN

 

 

Responder hace a la salud de la comunidad

 

Marcela Ramírez destaca que en lo interno “miramos qué teníamos”; era noviembre de 2020 cuando repensaron la tarea. Cuál sería la labor de la red era un punto de partida definitorio. Decidieron que se abocaría al seguimiento como acompañamiento de los contactos estrechos de Covid positivo. Un propósito concreto y viable. Condición sine qua non: capacitarse; todxs deben manejar y hablar el mismo lenguaje.

Los grupos se formaron por áreas geográficas, dependientes de los tres centros de salud de Villa La Angostura: Barrio Norte, Las Piedritas y Margaritas. Y cada uno cuenta con dos referentes profesionales de salud. La RAC, al contar con el respaldo del Hospital, también está provista del Equipo de Salud Mental que atiende los emergentes y realiza las derivaciones que correspondieran.

“Necesitamos que se sumen más personas, porque la situación es grave y va a empeorar. Es fundamental que la gente entienda que tiene que cumplir el aislamiento porque es la única forma de parar esta pequeña ola que nos toca. No es ‘solamente una gripe’; empiezan a morirse personas con diabetes, hipertensión. Padecen el sufrimiento, la sensación de fatiga, cansancio, debilidad; los cuerpos quedan secuelados. Nos preocupa que la gente no está dimensionando el problema. Tenemos que lograr que no lleguen al punto de la internación. Cuando están internadxs, no alcanzan las manos desde enfermería”.

 

buscamos

A PARTIR DE LOS 18 AÑOS

 

 

Ser parte de la RAC

 

“Debemos compartir la incertidumbre. La soledad en la casa o en la sala de internación es tremenda; hay que quebrar la soledad. Lxs voluntarixs tienen una labor importantísima: atienden a los casos leves y nos dejan la cabeza fresca para que nosotrxs atendamos los casos más graves”. (Dr. Martín Sapag).

Una de las comisiones se ocupa de acercar alimentos, hacer compras y trámites para pacientes que están solxs; familias aisladas que no tienen recursos económicos o quienes realicen las gestiones por ellas.

Para colaborar existe una cuenta donde puede transferirse dinero ($2.500 alimentan a una familia tipo por una semana), o contactarse para realizar entregas y/o dejar órdenes de compras en los comercios que adhieren con su colaboración.

 


DESAYUNOS SOLIDARIOS     cuenta desayuno 2

 

Otro dato importante que es bueno conocer, ser contacto estrecho de un caso positivo, no implica correr a un laboratorio privado a hacerse el test rápido que puede dar negativo y seguir con su vida confiando en que está todo bien. El test rápido en pacientes asintomáticos, si se decide hacer, debe realizarse recién a partir del 5º día ya que está demostrada su relativa efectividad. En caso de dar positivo confirma infección por Covid y en caso de dar negativo NO DESCARTA, esto tiene que ver con las limitaciones propias del método sumado a que el coronavirus prefiere la vía respiratoria baja y no la vía alta. Si además la persona no tiene síntomas, es más difícil encontrarlo. El test rápido busca fragmentos del virus. Entonces, sólo el aislamiento asegura que no estemos contagiando a otras personas.

 

 

pcr y otros hisopados

 

 

HAY QUE DERRIBAR LA FALSA INFORMACIÓN

 

 La persona COVID+ debería permanecer en un espacio sola. Si comparte baño se debe higienizar con lavandina. Debe tener un tachito de basura en la habitación donde permanezca. Lavar la ropa aparte del resto de la familia, no compartir mesa ni vajilla con otros miembros de la familia, y usar tapabocas.  Si es necesario y si sale de la habitación debe mantener siempre distancia del resto.

PORQUE NO ES “UNA SIMPLE GRIPE”.

NO ESTÁ BIEN QUE TODXS SE CONTAGIEN A LA VEZ PORQUE
TODOS LOS CUERPOS REACCIONAN DISTINTO.

LOS CASOS LEVES TARDAN MESES EN RECUPERAR SU ENERGÍA HABITUAL.

 

La distancia social es la medida más eficaz para prevenir los contagios, junto al uso de barbijos/tapabocas.

Es fundamental mantener la higiene de manos. Lavar alimentos y elementos que ingresen a la casa.

 


aislamiento

 

 

 El contagio de una familia completa “por elección” no hace que el virus pase más rápido.

 

aislamiento intradomiciliario Gise

 

 

 Las enfermedades pre existentes si están controladas no serán afectadas por el virus.

 

 

¡¡¡ERROR!!! TODOS LOS PROCESOS INFECCIOSOS DISPARAN LOS ÍNDICES DE GLUCEMIA Y ATACAN LOS ÓRGANOS ENFERMOS.

 

 

Solamente son contactos estrechos si tienen relaciones sexuales.

O si viven juntos.

También si se besan o se abrazan.

 

 

contacto estrecho

 

 Los residuos que genera un paciente positivo se puede tratar como los del resto de la familia.

 

HAY QUE PONERLA EN DOBLE BOLSA, DEJARLA 72 HS. EN LA CASA O HABITACIÓN DEL AISLADO Y COLOCARLE UNA FAJA O CARTEL QUE DIGA "NO ABRIR" ASÍ EL RECOLECTOR SABE QUE ES ESPECIAL, DIGAMOS. Y EL QUE LA SACA AL TACHO CON GUANTES Y BARBIJO. O ROCIADA CON ALCOHOL. 

 

 

 Contagiarse Covid en el trabajo causa la suspensión sin sueldo.

 

 

EL COVID O EL AISLAMIENTO POR CONTACTO ESTRECHO (VER ANTERIOR) EN EL LUGAR DE TRABAJO ES CUBIERTO POR LA ART.

 

martín sapag

 

Por VINUCA

 

Fuentes.

https://vaconfirma.com.ar/?articulos_seccion_719/id_12665/-comunidad-organizada-

https://rastrearcovid.com.ar/415

Entrevistas e investigación propias.

Las imágenes utilizadas fueron generadas por la RAC, Neuquén; RAC, Cutral Có y RAC, Comunicación de Villa La Angostura. Diseño: Gisella Millán.

 

Vínculos.

https://www.facebook.com/Red-de-Abordaje-Comunitario-Covid-19-110620167496043/timeline RAC Neuquén.

https://youtu.be/CwmbaJY6PZQ Dra. Silva, RAC, SMA.

https://docs.google.com/forms/d/1AfCttI5tpMiJ1hBYV9CdURaccDM6SmiDPVEE6VTgIM4/viewform?edit_requested=true Formulario de inscripción. https://www.instagram.com/tv/CKUMCGojO2_/?igshid=1r8spmqhe814j Dra. Marta Cohen. La mutación del covid19.

 

] Médica Referente de Epidemiología de Zona IV (Junín; Las Coloradas; San Martín de los Andes; Traful; Villa La Angostura).

[1]  Médico pediatra, Fundación Salud Para Todos.

[2] Médico sanitarista, Magister en Salud Pública, CUESEB (Centro Universitario de Estudios sobre Salud, Economía y Bienestar UNCo).

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