SAUZAL BONITO. Fiesta del Horno de Barro.

Sauzal Bonito, Neuquén. Coordenadas: 38º 36’ 25” S – 69º 05’ 25” O

Diapositiva2Habitantes sin mapas.

Como casi todo, en las periferias, los barrios semi rurales, donde los centros urbanos y poblados son una extrañeza lejana que se niega a las horas del descanso y del sueño, como casi todo, hasta que llega la escuela: se aprende de chicx y mirando.

José Urbina es constructor de oficio; él construye hornos de barro. Lo aprendió de sus mayores, alcanzando los materiales primero, ayudando a sostener, colaborando con el amasijo, hasta que lo dejaron que se ocupe del vidrio, no sin mirarlo de vez en cuando de reojo. Debe haberse sentido hornero, José, mientras iba aprendiendo, y mirado con orgullo al pájaro, el día que terminó él solo su primer horno. Y hasta debe haber soportado las bromas de los adultos cuando, perdida la mirada en el estampado de un vestido que se iba entre el sol de la alameda, dejó caer parte de la mezcla. “Total, nido ya sabés hacer”.

Vive en el paraje Sauzal Bonito. “A veces nosotros ni existimos en el mapa. Mirás y está marcado el río no más” –dice con la inquietud del hombre joven de campo, que anhela un futuro más próspero, porque conoce el sacrificio de sus padres y los demás habitantes de un valle pequeño que está cerca de todo y ubicado en medio de la nada.

Sauzal Bonito está a cuarenta kilómetros de Cutral Co, a cuarenta de Añelo y a ciento veinte kilómetros de Neuquén Capital. Tiene una Comisión de Fomento, que se ha organizado como Gobierno Municipal sin serlo, llegando a tener un Secretario o Jefe de Gobierno. Que sea una comunidad chica no le evita problemas. Más de una vez fue noticia en los medios regionales por fraude electoral, sospecha de malversación de presupuesto, o tener que salir a cortar la ruta por falta de agua, luz y comunicación.

 

 –“Si usté viene de Cutral Co, por la Ruta 17, al frente del río, se va a encontrar con mi boliche, de ahí, a treinta metros, está la entrada al Valle de Sauzal Bonito, mire. Si no tiene cómo perderse” –aporta comedido Adrián Zapata Sandoval, dueño por herencia familiar del añejo Bar la Cruz de Mayo. 

 

cartel entrada Sauzal Bonito

 

“Las crecidas tapan los canales. Los destruyen emancándoles las bocas y el agua no pasa. No hacen el mantenimiento. Se inundan los caminos y una ambulancia no entra; tenemos que salir a cruzar palos. Nosotros no tenemos ni agua para el riego, ni para las casas. Ya están maduras las cerezas y el verano se viene fuerte y seco. ¿Cómo hacemos nosotros?” –pregunta un productor.

El valle, remeda cualquier otro valle cuya economía se basa en la producción frutihortícola. Sólo que no está a la vera de una ruta transitada que le permita el transporte de su producción  y el acceso a cualquier suministro que mejore su calidad de vida. Sus habitantes son lo que en la cadena económica se designa como “pequeños productores”. Acrecientan su actividad con la cría de ganado lanar y caprino. Los crianceros especialmente son de la comunidad Wircaleo que habita Sauzal Bonito.

-“El horno de barro es una herramienta que usó la gente más antigua; todos tenían un horno en su casa, en las chacras. No había otra forma de cocinar. Y así se hizo, y acá sigue” –suma su voz Adrián Sandoval.

 

 

Fiesta tradicionalista

 

Ariel  Zapata fue Presidente de la Comisión de Fomento de Sauzal Bonito, él hace referencia al origen de la fiesta, que se celebra en la primera semana de diciembre:

-“La idea fue que el pueblo necesitaba tener una fiesta que la identifique. Poder desarrollar un complejo recreativo para que la gente pueda venir los fines de semana más allá de la fiesta, a compartir con la familia. Esta es una fiesta tradicionalista, gaucha”.

El lugar –cuentan- era monte y médanos. En forma autogestiva lo convirtieron en un predio cercado donde se ven las destrezas hípicas. Un mangrullo amplio oficia de palco donde autoridades y vecinxs destacadxs se expresan y reciben reconocimientos y “Cachito” Mendoza, el payador, anima y relata a la vez la fiesta y destrezas que se van desarrollando.

 

payador animador Sauzal Bonito

 

Participan de la fiesta, el ballet de Danza Tradicionalista de Chihuido y el de Sauzal Bonito, dando inicio a los espectáculos que se sumarán después. Chacareras que se bailan en trajes sureros, jotas que hablan de paisajes del noroeste argentino. Orquestas formadas por músicos de la zona, harán que la noche cierre al ritmo del chamamé, en una nutrida pista de tierra poblada de parejas. 

 

 

Danza folclórica Sauzal Bonito

 

 

Mientras tanto, durante la jornada, alrededor del predio se dispondrán mesas y bancos para que ocupen las familias. Y no faltarán los asadores de pie, que encenderán temprano y lento el fuego.

 

Las actividades camperas se inician con la vuelta al palo, donde las mujeres muestran su pericia para el arreo, haciendo girar sus caballos entre postes ubicados a distancias de tal manera que realicen un zigzag entre ellos. Elsa Painemil, criancera, es quien se destaca en esta habilidad. Y habla con orgullo de su oficio y su elección de vida.

 

Asador Sauzal Bonito

 

Luego será el despliegue de la pialada, la pialada puerta afuera, las jineteadas de crina limpia y de bastos con encimera.  El predio tiene, como corresponde a estas faenas, su capataz de campo.  Las tropillas vienen con sus mejores galas desde Añelo, Cutral Co, incluso viajan desde La Pampa y Río Negro. También bajan a competir desde Rincón de los Sauces y Painemil, los paisanos se engalanan con sus mejores pilchas, que incluyen el facón sujeto con faja tejida y ponchos con guardas mapuches. Las mujeres que compiten, también visten bombachas y alpargatas o botas, su boina, camisa, pañuelo al cuello y chaleco bordado.

 

 

destrezas hípicas Sauzal Bonito

 

Entre los puestos pueden verse ollas de hierro donde flotan las tortas fritas que temprano acompañarán los mates. Pero hay quienes las cuecen dentro de los hornos.

 

Entre las actividades también se realiza, en modo de taller, la construcción comunitaria de un horno de barro.

 

horno de barro Sauzal Bonito

 

 

 

Los hornos

 

La argamasa para sus paredes se conforma de una mezcla de tierra negra, arcilla blanca y arena de construcción, lleva cal hidra también pero no cemento ni hierro. José Urbina hace una mención más pormenorizada de los materiales y su uso. Para las paredes lleva cantoneras, ripio, capas de tierra húmeda, una capa de vidrio sobre ésta, para que mantenga el calor, arcilla, mezcla de barro con bosta de caballo y por último el revoque con aceite de lino. El horno se construye sobre pilotes de cemento y ladrillos, o bien sobre mesones en soporte de troncos cruzados.

El fuego que se enciende dentro, se alimenta de leños de pequeños palos secos y es usual ver dentro, un tacho o lata con agua para que los alimentos no pierdan su humedad natural en la cocción. Una vez que el horno alcanzó la temperatura deseada, el fuego se retira. Todos los hornos cuentan con una puerta de chapa y una chimenea para el tiraje.

Hay quienes aprovechan para cocer varios alimentos a la vez y colocan parrillas circulares para apoyar bandejas con cortes de carne, dejando cocer los panes sobre el piso del horno. El choripán al horno tiene muy buena salida, al igual que las empanadas e incluso las tortas fritas, más secas que las que se fríen en las ollas de hierro.

-“Chivo, pan casero, cordero, lechones, lo que quiera puede hacer acá. Las pizzas van rapidito…” –convidan.

 

“Es un lugar muy pintoresco y tenemos todo para ofrecer a turistas y vecinos que quieren venir a pasar un día en familia; es un pueblito muy cálido. Va a ir tomando un lugar importante de lo que son las fiestas populares en el país” –invita una pobladora.

 

 

construcción de horno de barro Sauzal Bonito

 

 

 

La autogestión como herramienta y el acento en la cultura y la identidad.

 

Sauzal Bonito está vivo. Y lo demuestra en la capacidad de sus habitantes para buscar una alternativa diferente tanto a la falta de respuesta de algunos ámbitos estatales, como de las vicisitudes a las que les somete la naturaleza. Pusieron en juego dos estrategias esenciales: la autogestión y la búsqueda comunitaria de soluciones, y de la misma manera pusieron manos a la obra. Pero tuvieron sobre todo un elemento único: el rasgo identitario de su comunidad.

La Fiesta del Horno de Barro significa mucho para el pueblo, en la parte económica y en la parte social. Es lindo que tanta gente de lugares vecinos de la provincia, de Neuquén Capital, de provincias vecinas, que nos vengan a visitar; para nosotros es un halago” –comenta una bailarina que se prepara para entrar al predio.

Un verdadero ejemplo de gestión cultural: desarrollo comunitario y económico; solución a sus problemas cotidianos; poner en valor sus recursos; su identidad/su orgullo, su cultura. Instalarse en la agenda de las fiestas populares neuquinas y nacionales. Hacerse visibles, aparecer en el mapa.

 

 

Por ViNuCa

 

 

 

Fuente: RTN

Fotos: Google. 

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