HABITANTE SUPREMO. EL VIENTO AMO Y SEÑOR DE LA PATAGONIA

SU IMPORTANCIA GEOGRÁFICA. SU LUGAR EN LA COSMOVISIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS.

PASO DE VIENTO

 

El viento es la realidad general que atraviesa toda la Patagonia. Sobre el suelo árido y bajo el cielo plomizo es el viento lo que pasa. Es viento lo que pasa en la Patagonia y el viento es lo que la cruza, desde la Cordillera hasta las playas y acantilados, pasando por mesetas escalonadas, glaciares, ríos, lagos y cañadas; desde el canal de Beagle hasta el paralelo 35ºS, sobre el Río Colorado.

Es la lingua franca que domina el confín del Mundo. Cuando el viento del oeste, proveniente del Océano Pacífico, supera la cordillera y ha dejado sobre ella la mayor parte de su humedad en forma de nevadas y ventiscas, desciende hacia la vertiente atlántica como viento de sotavento fuerte y seco, lo que tiene como consecuencia un efecto de estabilidad atmosférica, sin precipitaciones. Se trata de un viento de alta predominancia en la región con características Efecto Foehn, seco, fuerte, frío, persistente y muy impetuoso, que circula desde la Cordillera de los Andes hacia el Océano Atlántico y que alcanza valores altos de velocidad, pudiendo superar los 130 km/h (9,6 ms/seg). Determina que la región tenga un clima seco, temperatura superior a la media para esa latitud y un alto potencial para granjas eólicas. Es el viento típico austral, también llamado “rugientes cuarenta”, “furiosos cincuenta”, o “silbantes sesenta”, según crecen sus embates.

Un viento que convierte a la Patagonia en la única porción –en territorio argentino- cuyo sedimento llega al océano Atlántico. Para que eso suceda deben existir una serie de variables que tienen que coexistir para que una región sea fuente de sedimento atmosférico: clima árido, vientos intensos y la existencia de material sedimentario en la superficie continental. La Patagonia no sólo cumple con cada requisito sino que además la Cordillera de los Andes es un aporte adicional de sedimentos atmosféricos (cenizas) con un carácter catastrófico asociado a las erupciones volcánicas.

 

la patagonia tras la erupcion del volcan calbuco FDID749w10000h1mimg 553fa666b7c1e

Erupción del Vocán Calbuco, 2012

 

Esas partículas que llegan al mar cumplen un rol en los ciclos biogeoquímicos. Son importantes desde el punto de vista biológico por el sedimento que arrastra y deposita en el océano; químico por la composición de estas partículas y biológico por su influencia directa sobre los organismos marinos, que pueden aumentar la productividad gracias al aporte de nutrientes.

En pocas palabras, el viento patagónico trae  consecuencias de importancia a nivel mundial. A diferencia de un desierto como el Sahara, que emite enormes cantidades de sedimento pero de forma intermitente, la Patagonia libera cantidades variables de manera permanente. Investigaciones del CONICET indican que las tormentas de tierra de la Patagonia van más allá de la plataforma continental, superan los 600 kilómetros mar adentro y cubren un área de 30 mil kilómetros cuadrados.

Así de importante es el viento en la Patagonia, esa presencia constante. Y sin embargo, el común de la gente, que ha magnificado el Zonda en la zona de Cuyo, y al Pampero en la Pampa Húmeda, omitió respetar su nombre de origen: ”Kosten” o “Koshkil” llamándolo simplemente Viento o Eolo, por el dios de los vientos de la mitología griega. Pero no le tradujeron la designación que le diera el dueño de estas tierras, el Tehuelche (gente del sur), para los araucanos trasandinos.

 

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 Representación del dios Eolo. Grabado de 1905.

 

La lengua Tehuelche es parte de la macrofamilia de lenguas Amerindias que se originaron y desarrollaron en el continente americano. Se hablaban desde el primer poblamiento humano hasta la llegada de los europeos, quienes impusieron las lenguas indoeuropeas (con predominio del inglés, el español y el portugués).  La lengua Tehuelche integra el subgrupo “andino meridional” amerindio, compuesto  por las lenguas Kawésqar, Mapuche, Puelche y Yámana.

A su vez, los tehuelches se dividen en cuatro ramas, uno de ellos, los Téushenkenk o Teushen, nómades que se fueron replegando paulatinamente. El último de ellos, puro, falleció en 1948 en Los Antiguos (Provincia de Santa Cruz). Actualmente nadie habla la lengua tehuelche.

Sin embargo, no todo se perdió de este ancestral pueblo, pues gran parte de la toponimia de la Patagonia central es de origen tehuelche, figurando entre ellos el nombre de la provincia del Chubut (Chupat) que significa según el estudioso Rodolfo Casamiquela: “Río trasparente y sinuoso”.

Además, a mediados del siglo XX  algunos investigadores, como el sacerdote salesiano Manuel Molina pudieron tomar contacto con los últimos autóctonos teushen para registrar vocablos de su lengua. Gracias a estos trabajos se sabe que la denominación que los tehuelches le daban al vehemente y energizante viento patagónico era el Kósten y su origen es poético.

 

 

Viento Poesía Eduardo Rapiman

 El viento es poesía. Eduardo Rapiman.

 

Kooch, Dios supremo de la cosmogonía tehuelche, morador de las tinieblas primigenias, siempre existió; no tuvo nacimiento ni principio. Era como el aire. Nadie podía tocarlo; tampoco existía otro para verlo ni para tocarlo. Como vivía solo y rodeado de tinieblas desde la eternidad, nada podía ver y esa situación le entristeció de tal manera que comenzó a llorar largamente, con un llanto profundo e interminable. De las lágrimas que brotaban de sus ojos se formó el mar primitivo, ARROK, primer elemento de la naturaleza, donde comenzó a gestarse la vida para poblar el futuro mundo.

Cuando advirtió que el agua brotada de sus ojos seguía en constante aumento, provocando una inundación, dejó de llorar y dio un profundo y hondo suspiro. Ese suspiro originó el viento (Kosten), que disipando las obscuras neblinas, dio lugar a la primera acción instauradora del mundo, al desarrollar la claridad "igual que ahora aparece el día después de la noche en el lejano horizonte". Eso le causo gran alegría, despertando sus ansias de seguir creando los restantes elementos que formarían el mundo. Cuando comenzó a correr el viento, se disiparon las tinieblas y se separó el agua de la tierra.

Y a ese “aliento divino”, proveniente del oeste, furioso y seco, que volvía durante horas y días, escurriéndose con sus velocidades colosales entre los valles y cañadones de la meseta, los tehuelches lo denominaron Kóshkil. Los tehuelches supieron llamarlo de esa manera y sigue hoy gritando en su lengua nativa. Tehuelches que aprendieron a resistir el viento, y esta conducta de resistencia los ha hecho fuertes contra toda clase de opresión, contra el destierro.

 

 

pintura de eduardo rapiman que reproduce un kamarikun

   Kamarikun (dar y recibir, dar y recibir).Eduardo Rapiman

 

Y ese mismo viento se ha convertido en recurso renovable. El Kósten es la materia prima de los imponentes molinos que se erigen en distintos puntos de la región, en Comodoro Rivadavia, Río Mayo, Pico Truncado, Cutral-Có y Rada Tilly, en Rawson, Trelew y Madryn, demostrando que el viento es movimiento, fuerza, dinamismo, presión que empuja. Y en la misma corriente se yergue la vida.

 

parque eólico

Parque eólico en Chubut

Por Hernán Medina

 

 

Selección oficial MIVA 2012 - Muestra Internacional de Videoarte, Quito, Ecuador. Selección 3ra Muestra Nacional de Cine Independiente de San Nicolás, 2012.

En la Patagonia, el viento es un habitante permanente, forma parte de las vidas de sus habitantes, es una constante presencia; los antiguos tehuelches lo llamaban Kóshkil.

Actualmente el ruido de la evolución calla los sonidos de nuestra naturaleza.

Duración: 2 minutos.

Locaciones: Patagonia Argentina.

Productora: WAI CINE

Producción: Juan Diego Oliveira

Realización - Fotografía - Montaje: Diego Andrés Ercolano

Sonido Directo: Esteban Roveda.

Mezcla final de audio: Esteban Roveda - Diego Andrés Ercolano.

 

 

eduardo rapiman 1  EDUARDO RAPIMAN MARIN 

Artista Visual, nació en Santiago en 1975, originario del territorio de Huilio, actualmente vive y trabaja desde la ciudad de Temuko. Su obra aborda una diversidad de temas relacionados con la identidad, la cosmovisión y su problemática política, en pos de un lenguaje  propio y el desarrollo de un patrimonio cultural desde las artes visuales. Su obra ha sido expuesta en prestigiosas universidades internacionales y espacios culturales. Ha participado en varios colectivos de artistas y su obra es difundida por diversos medios virtuales y gráficos. Es miembro de la Comunidad de Historia Mapuche desde donde promueve la idea de un arte integral a los valores comunitarios Mapuche.

(Fuente de la biografía: https://www.comunidadhistoriamapuche.cl/miembros/ )

 

Imágenes: Google

 

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