LA ÚLTIMA PALABRA ES DEL VIENTO. Ediciones De La Grieta.

San Martín de los Andes, Neuquén. Coordenadas: 49º 9' 24" S - 71º 21' 02" O

 

            

 

En su página web, pestaña: “Sobre nosotros”, probablemente sea Tórtora, quien cuenta que en “plena crisis de 2002”, acunada por escritorxs, periodistas y gestorxs, entre el humo de los cortes de ruta incontables de aquellos días en el país, nace la revista La Grieta. Contaba entonces con doce páginas que –en blanco y negro- ponía en la mesa el aspecto cultural de la zona cordillerana, además del plano político y social de la región. (En Villa La Angostura, en esos mismos tiempos, era El Orejano, quien marcaba un rumbo similar).

Dos años más tarde –con tapa color- se animaron a los primeros encuentros de escritorxs; talleres y concurso de cuentos para chicxs, iniciando el camino editorial.

Conocí a Tórtora unos diez años después, en LEE: encuentro de lectorxs, escritorxs, y editorxs, en la Casa de la Cultura de Villa La Angostura. Encuentro que había organizado el colectivo Allanverse de la Biblioteca Popular Osvado Bayer y que fue notablemente regional.

Dos editores llamaron mi atención ese día: Javier Gil de Ediciones Desmesura, Bariloche (que merece un homenaje aparte) y Daniel Tórtora, acompañando sus libros. Ese día él presentaba como autor: Más vale nunca. Yo ya había leído Variaciones sobre mi barrio, pura nostalgia tanguera.

 

Más vale nunca y Variaciones sobre mi barrio editado

 

¿Dije que acompañaba sus libros? Dije bien. Cuando más tarde me acerqué a su stand, un tablón largo, sobre caballetes, enseguida me mostró los libros que traía y me recomendó uno de un tal Urretabizkaya (Ñaupa), “que era muy bueno, se vendía muy bien y quedaban pocos”. Me habló de otros varios libros más y de gente que yo no conocía, la mayoría de San Martín de los Andes. De las personas presentes allí, Daniel era la única que atravesaba las tres dimensiones: lector, escritor, editor, pero además: librero.

No compré Ñaupa, (ya había pasado por otros puestos y adquirido varios libros), me llevé Informe sobre aves, también de Urretabizkaya. Y le dije que tenía pensado ir a San Martín y pasaría por su librería. (Yo lo estaba evaluando como posible editor para Taller de Tango, el libro que me venía bailando en la cabeza).

Cuando fui a la librería me atendió del mismo modo, recomendándome a tal o cual; estaba enamorado de algunos de sus libros. Me ofrecía autorxs locales, o publicados por la editorial, que era casi la misma cosa. No tenía Ñaupa, así que me recomendó Informe sobre aves. –“Ya te lo compré” –le dije. “¿A mí?” –se defendió tratando de ubicarme. Por supuesto: no lo logró.

Daniel siempre está mirando más allá, habla mucho, retiene en su memoria lo primordial para seguir respirando, acompaña sus libros, todos sus libros, aunque la presentación del día sea sobre uno de su autoría.

 

Informe sobre aves girado

 

Como gestora cultural, investigando el mercado editorial minuciosamente: elegí a Ediciones De La Grieta para Taller de Tango. Ninguna de las otras sugería siquiera, cuidar mi libro.

Casi todas las editoriales ofrecen lo mismo: la publicación, claro; algunos puntos de venta asociados a ellas (de difícil seguimiento y recupero de la inversión); tal vez una presentación con firma en alguna localidad desconocida; probablemente un stand en la Feria Internacional del Libro en Buenos Aires (una mesita de 80x80 cm, entre muchas otras de igual dimensión y al lado del puesto de alguna editorial infantil con super héroes gritones o heroínas chillonas); diseño de tapa e interiores, según el estilo de la editorial... 

Y yo, la verdad, no quería nada de eso. No voy a decir que no es tentadora la foto en la FILBA, pero, eso también podía lograrlo por otro lado. ¿Qué me ofrecía Ediciones De La Grieta? Total libertad para hacer mi libro como yo quería. "El libro es tuyo: vos lo pagás, vos decidís". Y si además Tórtora lo llevaba a cada feria o presentación a donde él fuera, lo instalaba en librerías de la región, me acompañaba a las presentaciones posibles y eran posibles también las presentaciones independientes...

Mi libro tiene la foto de tapa que elegí (y esperé un año por ella al PH Patricio Crespo): la Vereda del Tango, de la Milonga La Viruta, en la calle Armenia al 1300. En su diseño interior trabajé mucho, con la paciencia de Nathalia Tórtora, y en la decisión de su presentación en bolsita milonguera, puse mi toque personal, atenta al público destinatario. 

De las cinco presentaciones que lleva Taller de Tango, Daniel estuvo en cuatro. Y mi libro estuvo en ferias a las que yo no asistí.

Taller de Tango girado

 

Por supuesto que Tórtora no está solo; desde el inicio, cual dúo dinámico, cuenta con la presencia de Rafael Urretabizkaya, sumándoseles en los primeros años Cristina Venturini, Marcelo Gobbo, Ana María de Mena, Marisa Godoy, Gustavo Felici, Hugo Bonigo y Germán Sarmiento. Y mucha gente más que fue llegando como yo, a la familia grietera. 

 

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En 2011, la editorial fue reconocida como de Interés Cultural por la Legislatura del Neuquén y en 2019, a instancias de su responsable el entonces Director de Gestión Cultural, Oscar Sarhan, se publicó su primera antología de autorxs cien por ciento grieterxs, recopilando su historia literaria desde los inicios: La última palabra es del viento (Espacio Hudson, 2019).

 

 

LA ÚLTIMA PALABRA GIRADA

 

¿Dije que acompañaba sus libros?

En la industria editorial, a menos que la fama le anide en almohadones de pluma, quien escribe suele ser el último orejón del tarro, o si se quiere: el hilo más fino… Vender libros difícilmente sea una actividad onerosa; salvo que hablemos de…, pero no es el caso.

Hablamos de una editorial independiente que resulta ser en San Martín de los Andes, y para buena parte de la región patagónica: una usina de literatura regional.

 

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Un eslabón valioso de la cadena productiva local. Y mucho más aún: un elemento vital para la expresión cultural tanto de San Martín como de la zona que influye. A instancias de De La Grieta, se instaló la Feria del Libro de San Martín de los Andes, atrayendo público y la presencia de autorxs de relevancia nacional e internacional. Público que pernocta, pasea, come, se traslada y gasta en el pueblo organizador. Pero para ver su potencial en esos términos: hay que saber mirar.

Asombra el anacrónico, instalado, concepto de la cultura como divertimento-espectáculo-entretenimiento. Asombra que no se hayan pensado y planificado políticas culturales ni siquiera para un contexto de normalidad; ¿qué respuestas estarán diseñando para estos tiempos?

Con más o menos suerte, según los posicionamientos ideológicos de los gobiernos que pasaron y su interés por promover espacios de la cultura local, la editorial ha ido subsistiendo a lo largo de los años. Hoy, se recrea, sigue buscando formas de llegar, en este contexto mundial inédito y rasante. Convoca desde su sitio web: promueve la venta de sus libros a precios más que accesibles; propone promociones y ofrece llevar el pedido a la casa del cliente.

¿Dije que Tórtora acompaña a sus escritorxs? Lo digo entonces: llama, envía mensajes, pregunta cómo estás, cómo vas llevando estos días en la cuarentena; comparte llanto y vino, comparte disparate y risas. Invita a hacer circular la palabra.

Así como otros espacios fueron pensados para los encuentros y hoy se redefinen, los primeros gestos solidarios llegan desde el ámbito de la literatura: decimos porque somos instrumentos abnegados de la palabra, flautas humanas -si se quiere- donde el viento pasa y nos da su sonoridad, su mensaje y a través de nuestra voz: lo lleva.

Es cierto que si nos escuchan/leen, también nos ven, nos reconocen. Pero no hay otro rédito en ello. Sabemos que: la palabra sana. Créanme si les digo que en estos tiempos muchas personas han agradecido la presencia de la poesía en especial y de la literatura en general en los diferentes soportes que permiten las redes, destacando lo bien que les ha hecho leernos, escucharnos, vernos.

Debería ser política cultural de los estados reconocer las oralidades, las literaturas y toda forma de expresión de la cultura de los pueblos; su resguardo, promoción y estímulo. Hay acuerdos internacionales que lo recomiendan, se crean ministerios a tal efecto, se designan presupuestos... No está claro el panorama para especular cómo se saldrá de esta situación recesiva.

¿Dije que Ediciones De La Grieta es una usina de escritorxs, poetas y literatura regional? Íntimamente sospecho que la editorial sabe que su destino es su esencia: generar más y más literatura. La palabra, necesaria como el aire, nos dará la clave para sanar, para reconstruir, redefinir, reencontrarnos, seguir diciendo, reconociéndonos humanxs. Porque en definitiva: la última palabra es del viento.

 

 

Por: ViNuCa

Fuente:

www.delagrieta.com

Fotos: ViNuCa (de los libros que tengo en casa).

Video producido y editado por María Martha Paz, escritora. San Martín de los Andes.

 

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