HABITAR LA SOLIDARIDAD. Emiliano Cirelli: Imprimiendo Escudos

Villa Regina, Río Negro. Coordenadas: 39º 06’ 06” S – 67º 05’ 40”O

General Enrique Godoy, Río Negro. Coordenadas: 39º 05’ 05” S – 67º 10’ 08” O

 

Un chico de pueblo

El Ingeniero Emiliano Cirelli se especializa en ingeniería mecánica. Este sería un dato menor si no fuera porque en virtud a sus múltiples intereses, le costó mucho tomar la decisión. Su “vieja –dice- tuvo la genial idea de contactarlo con una terapista ocupacional” que lo orientó un par de veces en la búsqueda. La primera, para que definiera que quería ser ingeniero, la segunda, para saber ingeniero en qué.

Todo lo dicho también podría ser la historia de cualquier adolescente que termina el secundario; pero Emiliano tenía que migrar: irse de un pueblo de la Patagonia (Villa Regina) a la imponente y seductora Ciudad de Buenos Aires.  Hijo de padres docentes, el camino inequívoco estaba señalado por la universidad pública. Ingresó a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), “una de las mejores del país –asegura- por todo, porque tenés más horas de práctica, pero especialmente por la calidad humana.”

En estos tiempos de aislamiento preventivo social y obligatorio, trabaja desde su casa para incidentología de Renault, con reducción horaria. En su departamento tiene una impresora 3D; antes de la  reclusión ya ocupaba parte de su tiempo libre para hacer lámparas lunares que brillaban siempre como una luna llena. La venta de éstas era un auxilio para su economía. Las ventas bajaron.

En Buenos Aires vive también su hermana mayor, es médica en el Hospital Piñero; hermano de  otra amiga y colega, la Ingeniera María Constanza Peirano, anestesiólogo en el Hospital Penna y del Hospital Universitario Austral: viven muy de cerca lo que está pasando con las personas contagiadas por la gripe y la exposición diaria de los profesionales de la salud. “Me nace la idea de querer ayudar” –dice como algo lógico que cae por su propio peso.

 

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La solidaridad bien entendida…

En las escuelas periurbanas de las chacras de los pueblos del Alto Valle, es común que hijxs de docentes acompañen a sus madres/padres con frecuencia a las jornadas laborales, sobre todo si no hay con quien dejarles: las reuniones de personal se extienden, las asambleas gremiales son intensas, o bien si la escuela donde se trabaja está festejando algo. Al fin y al cabo es una familia que se acrecienta e incluye. También claro, es probable que participen de marchas reclamando mayor presupuesto para Educación. Y han visto irse de sus casas su ropa, juguetes, calzados, libros y alimentos para “los chicos de la escuela”.

La solidaridad se ejercita y se aprende en los ámbitos de crianza y en los ámbitos educativos. “Me da gratificación ayudar a quien necesita. Tengo tiempo libre, estoy en mi casa, la necesidad está y algo teníamos que hacer. Esto era un faltante. Estoy influenciado desde la infancia: mis viejxs siempre hicieron algo por otros. No hay nada más gratificante que ayudar. La paga la tenés cuando un médico te manda una foto con una sonrisa.”

 

 

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Entonces, relegando las lunas llenas, Emiliano Cirelli, junto a su colega y amigo el Ingeniero Federico de Martini y la Ingeniera Peirano,  responden a la problemática planteada por el Anestesiólogo Dr. Peirano, quien les muestra un modelo de máscara protectora hecha con tecnología 3D. La operatoria se plantea como algo natural: las fabricarán con las impresoras que tienen, en sus propias casas y las entregarán gratuitamente a todos los hospitales públicos que demanden su necesidad.

 

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Las máscaras de Imprimiendo Escudos

En menos de dos semanas fabricaron más de quinientas máscaras protectoras y entregaron más de trescientos setenta. La materia prima para su fabricación se obtiene en el mercado local; cada máscara está compuesta por cuatro piezas que se ensamblan fácilmente: dos, que son el soporte, una placa de acetato transparente y  un elástico.

“La solidaridad, sin la solidaridad de la logística: no alcanza –señala-. Esta parte la hacemos con los médicos que pasan a buscar las máscaras, la policía, o el correo (OCA) que las traslada sin costo, porque si no, romperíamos la cuarentena.”

 

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Lo que empezó siendo una apuesta de tres amigos con los mismos intereses, necesitó la inmediata incorporación de la Community Manager Virginia Nardini, también de Villa Regina, que prontamente se ocupó de la logística de comunicación y circulación de las máscaras. Organizaron una plataforma interna de trabajo que contempla el conteo de las unidades; atención de proveedores (materia prima); compra de productos básicos para la producción o su empaquetamiento y traslado. También tuvieron que delimitar las zonas de las que serían referentes y responsables: Cirelli, CABA y Malargüe (Mendoza); de Martini, Buenos Aires; el Ingeniero Franco Demonte (de Gral. Enrique Godoy), a cargo de Bahía Blanca, Guaymallén (Mendoza) y Villa Regina. Hoy se sumaron más de cincuenta voluntarios con impresoras 3D en sus domicilios que imprimen los marcos para las máscaras de Imprimiendo Escudos.

 

 

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El financiamiento

Un problema importante es la financiación. “Intentamos calificar en un concurso de la UTN, pero era para proyectos de investigación, no para proyectos solidarios”.

Este proyecto ha demandado hasta la fecha más de ciento cincuenta mil pesos, de los cuales ochenta mil fueron financiados por los propios fabricantes solidarios. Sin contar el gasto de energía eléctrica como las horas de trabajo gratis que involucran en la impresión de los escudos. Todos están de acuerdo en no recibir donaciones de dinero en sus cuentas de sueldo personales. Encuentran ciertas restricciones para entrar en la formalidad, como la de constituir una cooperativa, ong, o asociación: alguno debiera al menos poder ser monotributista y no están en condiciones de serlo para acceder a algún tipo de crédito, subsidio o préstamos.

La estrategia se planteó en una campaña de posibles donantes: “no donás hasta que nosotros necesitemos” es la consigna para quienes expresen su deseo de donar. Pudieron abrir una cuenta en brubank a nombre de Federico de Martini.

 

 

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"Aceptamos donaciones de material de impresión e insumos tales como filamento, placas transparentes de acetato y elásticos para poder continuar con la fabricación y abastecer a la mayor cantidad de lugares que así lo requieran” –reza la fundamentación del proyecto escrito. En él se aclara también que los protectores están enmarcados dentro de las normas del EPP del Ministerio de Salud de la Nación: https://www.argentina.gob.ar/coronavirus/equipos-salud y https://www.argentina.gob.ar/salud/coronavirus-COVID-19/recomendaciones-uso-epp

Teniendo en cuenta además quiénes son los destinatarios que deben contar con esta protección en primera instancia: https://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=15744:face-mask-during-outbreaks-who-when-and-how-to-use-them&ltemid=1926&lang=es 

“Eventualmente la fabricación por parte de empresas en forma industrial, puede encarecer nuestra inversión. Nuestro deseo es de llevar el producto a la fabricación industrial; incluso con el espacio de una empresa (sumados todos los voluntarios) hoy hacemos 50 unidades por día. Lo más caro es la matriz; la solución industrial es de 1.000 por día. Con una empresa que financie y se haga cargo de la compra de una inyectora, valuada en 6.000.000 de pesos, podríamos llegar a un acuerdo de por cada tres máscaras que se vendan, una se done y nosotros seguiríamos ocupándonos de la logística de entrega”. A esta altura están pensando en la fabricación de respiradores, pero para ello necesitan de contar al menos con una inyectora.

 

 

 

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Ellos se habían puesto el objetivo inicial de donar hasta 1.500 máscaras, objetivo que ha sido superado. Hoy, que la producción en términos generales está detenida, es posible pensar que algunas empresas, con aval de los Ministerios de Salud y Producción, puedan reconvertirse y proveer de insumos al Estado en esta contingencia. También, claro está puede sumarse la intervención privada de empresarios de la zona en una cadena solidaria que contribuya al sostenimiento del proyecto, con donaciones posibles o la reconversión temporal de sus empresas.

“Todas las tornerías del Valle pueden adaptar camillas, respiradores; mi viejo dona cerramientos para el Hospital de Regina, está haciendo barreras físicas para quienes están en riesgo”. El padre de Emiliano no es un gran empresario; tiene una PyME.

 

 

 

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La identidad

“Es lo que te define; la impronta de uno, lo que te diferencia del resto. Somos lo que somos en base a lo que recorrimos y transitamos. No sería el mismo si hubiera nacido en otro lugar, pero sé que también soy lo que soy porque si no me hubiera abierto a conocer a otros, a la formación de la facultad y de vivir en la Gran City, sería uno de tal del montón. Vivir acá hace que te auto exijas y llegues más lejos que en el lugar donde estás más cómodo. Pasás a ser un número y tenés que aprender a regular tus tiempos; hasta emocionalmente es difícil la adaptación.

La calidad de vida es otra –dice sin haber perdido su acento sureño-, tanto en el sur, como en Buenos Aires, podés lograr lo que quieras. Pero no tener un patio, que no te pegue el sol en la cara, correr en una plaza y pisar veredas de cemento…

Capital no me gusta. A los que somos del interior nos gusta la paz. Estoy acostumbrado acá, hace diez años que estoy. Te vas de tu casa, empezás a ser independiente, te tenés que cuidar, ya no conocés a la gente. Arrancás la facu, empezás a hacer amigos, pero acá, si no vas a una plaza, la cuarentena es casi lo mismo: encerrado entre el trabajo y tu casa, pero sin patio.”

 

 

Y la Patagonia, ¿qué es?

“El mejor lugar del mundo. Yo soy patagónico, huiliche, paseando por Madryn, Neuquén, Villa Regina. Yo viajé por Estados Unidos, Italia, España, y volvemos de allá porque hay un lugar mejor. Cuando bajo las sierras de Chichinales, entrando al Valle, veo Regina y soy feliz.

Tengo decidido volver. Todavía no se dan las condiciones; tenés que volver a empezar: amigos, trabajo; actividades… Pero subís mucho en calidad de vida y en bajás el estrés.

 

 

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Por ViNuCa

 

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Fuentes:

  • Entrevista con el Ingeniero Emiliano Cirelli
  • Proyecto en pdf facilitado por #Imprimiendoescudos
  • Fotos: tomadas desde @imprimiendoescudos
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